Guía
de capítulos
1. Jóvenes perdidos. Adiós al sueño
americano.
En
México, niños y adolescentes de núcleos familiares
desfavorecidos huyen de la violencia intrafamiliar, el abandono y la pobreza.
En la huida, acarician el sueño americano y se aventuran
en la frontera.
La
suerte les favorece y logran cruzarla. Sin embargo, desesperados, vagan
por las grandes ciudades estadounidenses; desconocen el inglés
porque apenas pueden hablar español. Carentes de educación,
no encuentran trabajo. De un día a otro se involucran con grupos
delictivos o redes ilegales de alta peligrosidad.
Llevados
de la mano por las pandillas, caen o incurren en hechos delictivos que
los orillan a la deportación. Para ellos ha terminado la posibilidad
de los dólares, pues han sido fichados por las autoridades de migración.
No obstante, ellos no desisten y aún siguen trepándose a
la barda para mirar de lejos el sueño americano.
2.
Indígenas biculturales.
Grupos
importantes de indígenas mexicanos han tomado la iniciativa de
organizarse para defender sus derechos civiles y su permanencia legal
en los Estados Unidos de América. Encabezan organizaciones biculturales
y figuran e inclusive destacan en los medios de comunicación. Buscan
los caminos para integrarse a la sociedad estadounidense sin capitular
en el amor a su lengua indígena y su cultura.
Ellos
son ahora un ejemplo de organización y propuestas constructivas.
Como embajadores de sus culturas, han tendido puentes con otros sectores
sociales norteamericanos. Su activismo ha puesto un freno a la discriminación
y ha abierto la posibilidad de ganar espacios de convivencia.
3.
Los nuevos líderes latinos.
Los
líderes políticos latinos más importantes de la ciudad
de Los Angeles y el estado de California, Antonio Villaraigosa y Fabián
Núñez, hablan de su posición relevante en la administración
pública y la toma de decisiones. Dan su visión sobre los
mexicanos y los latinos, subrayan los valores de su cultura y su aportación
a la sociedad estadounidense.
Por
su parte, la mexicana– estadounidense Rosario Marín, exsecretaria
del Tesoro, pone el acento en los valores que hacen imprescindibles a
los trabajadores provenientes de México y Latinoamérica.
4.
El poder de las mujeres.
Ubicadas
en posiciones políticas avanzadas, las congresistas demócratas
de origen mexicano Loretta Sánchez e Hilda Solís describen
el camino del éxito para los inmigrantes mexicanos y latinos.
Dolores
Huerta, quien ha destacado por su espectacular trayectoria de lucha social
en favor de causas muy nobles, como su solidaridad ante las duras condiciones
de vida de los trabajadores agrícolas, hace un recuento de los
esfuerzos por conquistar los derechos civiles de los mexicanos y los latinos.
Margarita
Córdoba, obrera de la construcción en Fresno, California,
habla de su difícil vida en los Estados Unidos de América.
También recuerda las circunstancias en las que llegó a ser
el rostro de los inmigrantes en la connotada marcha del primero de mayo
de 2006.
Como
reflexión final, Loretta Sánchez e Hilda Solís ponen
el acento en los espacios ganados por los inmigrantes y vislumbran los
caminos que habrán transitar millones de mexicanos y latinos para
obtener sus plenos derechos de residencia y ciudadanía.
5.
Mexicanos en las aulas.
En
la sociedad contemporánea, la educación es vista como una
vía para la superación personal y el camino más directo
al campo de las oportunidades. Para los hijos de los inmigrantes,
la educación representa en esencia la promesa de una incorporación
más digna a la sociedad estadounidense.
Hoy
en día se registra una matrícula masiva de niños
y jóvenes de raíces mexicanas al sistema educativo de los
Estados Unidos de América. Son la gran esperanza. Sin embargo,
aún se pone en duda la capacidad y el nivel educativo de los mexicanos
a la hora de afrontar los estudios universitarios. Sin duda, un tema tan
controvertido como apasionante.
6.
Los mexicanos y el español en los medios de comunicación.
Los
medios de comunicación en español proliferan y se consolidan
en los Estados Unidos de América. En estos espacios participan
miles de periodistas, directivos, conductores, editores y fotógrafos
hispanohablantes. La intervención de los mexicanos y los latinos
en la transmisión de contenidos es significativa y va orientada
a imponer los temas relacionados con los inmigrantes. En un singular cruce
de percepciones, este programa ofrece la visión de la sociedad
estadounidense que tienen dichos medios, así como las ideas e imágenes
que los estadounidenses tienen de los mexicanos.
7.
Los mexicanos de Santana.
Por
los rincones más insospechados de los Estados Unidos de América
surgen mexicanos. Hay otro México fuera de México. Ese otro
país se alimenta de un río humano cuyo cauce no se detiene
y no dejará de crecer. Son tantos millones de mexicanos, que ya
se vislumbra el día en que podamos hablar de la reconquista
pacífica de los territorios perdidos.
Un ejemplo de reconquista y ocupación de mexicanos casi instantánea
es el condado de Orange y la ciudad de Santana. En el condado residen
tres millones de personas. De ellas, un millón son latinas y, de
ese contingente humano, ochenta por ciento son mexicanos. De las 34 ciudades
de Orange, la más mexicana es Santana. A ella han llegado miles
de familias mexicanas en los últimos quince años.
8.
Trato justo a los migrantes.
Muchas
voces en los Estados Unidos han exigido un trato justo a los inmigrantes
mexicanos. Todas coinciden en que su contribución a la economía
y a la sociedad estadounidense es innegable. Por ello, proponen la urgente
legalización de su condición migratoria. Sin embargo, hay
evidencias de que los altos círculos de la política estadounidense
prefieren mantener a los mexicanos migrantes en la ilegalidad. De esta
manera, los patrones anglosajones pueden seguirles pagando salarios paupérrimos,
impedirles que reclamen la devolución de impuestos y negarles los
servicios públicos a los que tienen derecho.
9.
Visibles hoy, invisibles ayer.
Los
mexicanos de los Estados Unidos, por muchos años invisibles, dejaron
de serlo el 25 marzo de 2006. Ese luminoso día, medio millón
de personas marchó por sus derechos –por su dignidad–
hacia el ayuntamiento de Los Ángeles. Protestaban contra las ideas
del congresista James Sensenbrenner y su camarilla de republicanos de
extrema derecha, dispuestos a criminalizar a los inmigrantes indocumentados.
El reclamo fue rotundo y la protesta no quedó ahí.
El
movimiento por los derechos de los inmigrantes adquirió rostro
y forma definitiva en las dos marchas del primero de mayo de 2006 que
atravesaron Los Ángeles. Estás protestas han sido las más
nutridas y espectaculares en la historia de los Estados Unidos de América
y reunieron a personas de distintas minorías y sectores sociales
unificados en el repudio a estigmatizar a todos los latinos como seres
ilegales y criminales.
10.
Dime cómo llegaste y te diré quién eres.
Las
historias de los inmigrantes mexicanos son muy parecidas, pero al mismo
tiempo distintas. De los veinticinco millones de personas de origen mexicano,
quince millones nacieron en los EUA, y diez millones llegaron de México.
En
el estado de Nuevo México, por ejemplo, hay mexicanos cuyas familias
llevan cuatro siglos viviendo ahí. Lo curioso es que ellos no cruzaron
la frontera; la frontera los cruzó a ellos.
Los
mexicanos que van a Estados Unidos ven a este país como un lugar
de oportunidades. Millones de mexicanos han obtenido allá los trabajos
que México nunca les pudo dar.
Por otra parte, a pesar de los evidentes casos de racismo y discriminación
que ocurren a diario en los Estados Unidos de América, esta nación
tiene una larga tradición y reconocimiento por aceptar inmigrantes
y ser tolerante con personas de otros lugares, religiones y razas. Hay
que decir, sin embargo, que después de los actos terroristas del
11 de septiembre de 2001 existe un creciente clima antimigrante: ser inmigrante
en estos días en Estados Unidos es muy difícil.
11.
El color de México.
La
cultura mexicana posee una fuerza y una tradición milenaria que
ha trascendido fronteras. Dueños de formas y colores que distinguen,
los mexicanos expresan y definen sus anhelos a través de múltiples
manifestaciones.
Por
ello, resulta explicable que al andar lejos, cuando el mexicano ha decidido
inmigrar a otro país o cruzar la frontera, lleva consigo esa monumental
herencia, así como su gran sensibilidad: su vibrante alma de artista
y amante de las cosas bellas y sublimes.
México
cuenta con artistas de primer nivel en el campo del cine, las artes plásticas
y la música. La migración a otro país –a otra
realidad– implica siempre asumir un reto superior. Para muchos artistas
mexicanos, la posibilidad de residir en los Estados Unidos de América
implica la ampliación de horizontes, además de brindar un
espacio para medirse y compararse con los otros.
12.
Unidos en el amor a la tierra donde han nacido.
En
Los Ángeles, y en otras ciudades, los inmigrantes mexicanos se
agrupan en clubes sociales –claramente definidos a partir de sus
pueblos de origen—y federaciones donde concurren mexicanos indígenas
y mestizos.
De hecho, podemos encontrar clubes y federaciones de grupos mexicanos
con una larga tradición migratoria como los zacatecanos y jaliscienses,
así como aquellos provenientes de regiones cuyas migraciones son
más recientes, como el caso de los inmigrantes oaxaqueños
y yucatecos.
Sin duda, estas organizaciones son el color y la alegría de los
mexicanos en los Estados Unidos de América.
13.
La fuerza del voto. El futuro de los mexicanos en los Estados Unidos.
Los
mexicanos de los Estados Unidos son una fuerza económica, social
y política. No merecen ser despreciados, ni mucho menos humillados.
Son veinticinco millones, lo que representa aproximadamente un 25 por
ciento de la población total de mexicanos, con un poder adquisitivo
estimado en unos 500 mil millones de dólares, ya que si los 43
millones de latinos en EUA tienen un poder adquisitivo de 750 mil millones
y un 70 por ciento de ellos son mexicanos y descendientes de mexicanos,
su poder adquisitivo es aproximadamente de unos 500 mil millones, cifra
que por sí misma supera el producto nacional bruto de muchos países.
Se proyecta que ese poder adquisitivo suba a unos 750 mil millones de
dólares en unos cuatro años (de nuevo sí se prorratea
la proyección de un billón de dólares para el mercado
latino en cuatro años, la parte de los mexicanos sería de
unos 750 mil millones). También es el grupo con el mayor número
de legisladores en diferentes niveles de gobierno en el país, y
las cifras siguen creciendo. De igual manera, se habla del bloque electoral
más numeroso e importante en Estados Unidos, es lo que se le conoce
como "el voto latino".
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